Sonrisas auténticas, miradas radiantes, ganas de divertirse…así son ellas.

Miran a la Vida de frente, sin miedos infundados, sin ataduras a la verguenza, contagiando simpatía y felicidad a cada paso.

Dicen que quien aprende a sonreír a la Vida provoca que ella te haga sonreir a ti, y así ocurrió aquella tarde,

donde el Pinar de Chipiona fue testigo de una improvisada Guerra de Plumas.

Una divertida contienda donde no existían rivales ni enemigos

sólo el inmenso deseo de divertirse, de pasarlo bien, de sentir la vida en la piel.

Así son ellas, así han convertido su paso por la Cabalgata de Chipiona en un improvisado escenario

donde derrochan imaginación, colorido y fantasía

Sienten pasión por el Carnaval, sienten que sus ideas tienen hermosos frutos y ante todo, sienten cómo renace el espíritu carnavalero

cada vez que su imaginación comienza a aflorar un año más, con la creatividad por bandera,

la frescura por montera y las ilusiones dando forma a los sueños.

Me queda agradecerles su entrega, su energía y ese toque de locura necesario para vivir una fantasía y además disfrutarla. GRACIAS

GRACIAS a Manuel Jurado y Cristobal Santos de la Revista Quince por impulsar esta locura

GRACIAS A La Tienda Nueva de Chipiona, a Miguel, a Pili por ser parte tan importante de esta divertida sesión

Gracias a Bienve y a Julia por su incondicional ayuda y a todos los que desinteresadamente participaron en esta nueva aventura.

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