Caluroso amaneció el día, cargado de sueños y horas por vivir, lleno de ilusiones e instantes a los que devolver las sonrisas atrapadas en cientos de conversaciones sobre el Gran Día.
Vero y David camino de su «Sí, quiero», dos personas de esas que te regalan una carcajada con tan solo una mirada, meses atrás comenzamos esta andadura y al fin ibamos llegando a la meta.
Todo controlado por parte de Vero, que siempre, como un puzzle, convierte la vida en una perfecta sincronización de acontecimientos, arropada las horas previas por una gran familia.
Las puertas de su hogar se convirtieron en mi propio hogar, «la Charini» actuaba de perfecta anfitriona, una gran madre y mejor persona
Las idas y venidas se mezclaba con el sosiego de Vero.
En casa de David, Marisol reinaba en el salón y la tranquilidad en cada uno de los rincones, cogido de la mano de palabras cargadas de sonrisas
Y llegó el momento, y los anillos enlazaron dos corazones que hace mucho se encontraron, se reconocieron y por siempre viviran esa eterna Felicidad
Emotiva boda, llena de sonrisas y lágrimas, porque las emociones cuando son de verdad se escapan de las manos.
Después volvieron en enfundarse en sus trajes y en su particular Trash The Dress asaltamos el Castillo, recorrimos calles con solera, y acabamos asomados a un acantilado
al ladito del mar para despedir el día y dar la bienvenida a una nueva vida.
GRACIAS, contar vuestra historia me reafirma en porqué amo tanto la fotografía, porque atrapar ese Amor para siempre y por siempre
es el privilegio que me otorgasteis y por siempre mi sonrisa volverá a mis labios al recordar los momentos vividos.
Impresionantes Todas, eres una pedazo de artista.
He llorado y he reído recordando todos esos momentos.
Un besito y mil gracias.